JUNIO Los elegantes de don Bosco

Un guía, cinco directores y 150 participantes. Todos unidos con los colores blanco y amarillo bajo un mismo estandarte: “Los Elegantes de Don Bosco reciben al Papa”. Es el sueño de los responsables de la murga que está naciendo en La Carcova. “Imaginate: 150 chicos de la parroquia san Juan Bosco frente al Papa. Todos vestidos con sus colores, blanco y amarillo” imagina Omar Catalán, guía y director de la murga “Los Elegantes de Don Bosco” que anhela recibir el Sumo Pontífice en 2017.

Seis meses atrás la misma idea parecía una ilusión pero Omar junto con Héctor Avalos, Alver Metalli, Javier Alvarez, Alberto Salas y Darío de Riano trabajan para concretarla.

Si la murga te apasiona, si saca lo mejor de vos, ¿por qué no innovar y llevarla a la capilla? se preguntó Omar con sus compañeros antes de crear “Los Elegantes de Don Bosco”. Un sueño para los realistas, una realidad para los soñadores. No es solo el amor por el carnaval lo que mueve a Omar. Él es uno de los testigos de la visita de Francisco a Paraguay y lo conmovió la experiencia de tenerlo cerca. Quedó marcado especialmente por sus palabras en el encuentro con los jóvenes: “Hagan lío pero ayuden a organizarlo´- recuerda – Yo hice lío pero ahora lo tengo que organizar, hay que traer a la juventud para que hagan lío y nosotros, los veteranos, los tenemos que organizar con actividades como la murga.”

Son pocos los requisitos para ser parte del grupo: espiritu de servicio, disponibilidad para aprender, perseverania. Y participar en los ensayos y encuentros. Todos los interesados pueden anotarse, sin distinción de sexo ni edad. El grupo se rige con los principios de inclusión e igualdad, para que nadie se sienta excluido: “los que no saben bailar pueden aprender, hay tiempo” confirma Héctor. El objetivo de la murga es que sirva para que más gente se acerque a la parroquia y se sume a las actividades que se realizan. Quiere mostrar “que los pibes que vienen a la murga, que vienen a la Iglesia, dan más de lo que piensa la gente. Ellos, van a dar mucho más: experiencia, sabiduría, amor, compañerismo, sentimiento, se van a unir y van a dejar toda la porquería a un lado por estar en la murga”.

El diseño es atractivo. La pechera tiene forma de capilla, la cruz fue reemplazada por una Virgen de Lujan que cada uno puede decorar a su gusto. En la espalda, los bailarines podrán realizar cualquier dibujo. A la altura de la cintura, caen flecos blancos y amarillos. Las mujeres además usarán un pantalón blanco.

Inspirados en “Los Dandys de Olivos”, el objetivo es lograr que quien vaya a las prácticas de la murga pueda salir del ritmo de su vida para meterse en otro, en el de los bombos y los redoblantes. Sin embargo, hay una gran diferencia entre ambas comparsas; por un lado, “Los Elegantes de Don Bosco” no buscan participar en carnavales barriales. Por otro, su emblema y canción referente es religiosa, es “Los curas de la villa” de Mario Cabrera y Los Cantores de Aquí y es el puntapié inicial del resto de los temas que se van a bailar.

(Guadalupe García Llorente)

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