De la planicie del barrio a la cumbre del Uritorco

CAMPAMENTO JEFES EXPEDICIONARIOS DE SAN JUAN BOSCO A CORDOBA

Entre el 25 y el 31 de diciembre las Jefas y los Jefes Expedicionarios de Villa Cárcova, 13 de Julio y Barrio Independencia tuvimos un nuevo Campamento de verano. En esta oportunidad el Padre Pepe decidió redoblar la apuesta, ya que el año anterior habían conocido Tandil y ahora el lugar elegido fue Capilla del Monte, en la Provincia de Córdoba, donde se encuentra el mítico Cerro Uritorco de 1950 metros de altura.
Existía, por parte de los integrantes de nuestro grupo, una importante expectativa. Es por ello que contamos con la ayuda de Marcelo, un colaborador de la Parroquia con experiencia en esta clase de campamentos. Para aprovechar al máximo cada día, viajamos cómodamente de noche. Llegamos temprano por la mañana, montamos las carpas en el Camping que se encuentra en la base del Cerro, donde nos atendieron excelentemente bien y nos ayudaron
permanentemente.
Como ocurrió en cada una de las jornadas, nunca faltó el desayuno, almuerzo, merienda y cena gracias a la dedicación y el cariño de Gladys, Sebastiana y Daniel.
Como se trata de un campamento de formación como Dirigente Católico, y no de un período vacacional, cada día tenía una dinámica establecida. El Padre Pepe y la Hermana Patricia nos invitaban a reflexionar un texto bíblico, luego bendecíamos los alimentos, desayunábamos y salíamos a realizar la actividad propuesta para el día. Al regresar, el clima siempre nos permitió disfrutar en un río hermoso, al que le seguía una ducha reparadora, la Santa Misa, una rica cena y luego todos a descansar.
Entre las actividades que realizamos, podemos destacar el ascenso al Cerro Uritorco, que fue muy extenuante. Se trata de un desnivel de casi 1000 metros de altura, donde hay que ir ascendiendo constantemente durante aproximadamente 4 horas para llegar hasta la cumbre. Un lugar desde donde se podía ver hacia todos los lugares (Córdoba, San Luis. La Rioja) ya que se trata del cerro más elevado de la zona.
Para llegar a coronar ese ambicioso
objetivo no solamente se necesita un buen estado físico, sino también la voluntad de seguir aun estando cansado. Las montañas se suben no solamente con las piernas, sino con la cabeza y por sobre todas las cosas con el corazón.
Los siguientes días visitamos el lugar donde se encontraba la primera capilla del pueblo, el Zapato (una formación rocosa que hace honor a su nombre), el Dique El Cajón.
También realizamos otra caminata intensa y cansadora para llegar a un lugar hermoso llamado Dique Los Alazanes, donde hicimos honor a una de las estrofas de la canción de los Expedicionarios: “… por montañas y ríos cruzaremos, navegando tormentas sin parar…” El
último día encendimos una fogata y, ante la mística de ese fuego en medio de una noche estrellada, todos y cada uno de los participantes nos comprometimos a
seguir trabajando con mayor compromiso en beneficio de los niños y las niñas que viven en los barrios.
Dios, Patria, Hogar. Siempre listos.
Martín “Pachi” Iglesias

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