Una murga de exportación

LOS ELEGANTES DE DON BOSCO DE VILLA LA CÁRCOVA

La idea original fue del padre Pepe di Paola, que de murgas entiende porque organizó varias durante su vida de cura villero. “Los chicos, los más difíciles, se enganchan en seguida con la murga. Y eso puede acercarlos a la vida de la Iglesia”. Buena idea. OK. Pero… un
momento, ¿qué es una murga? Algunas imágenes vienen espontáneamente a la memoria y se mezclan con algunas informaciones: una banda musical con predominio de tambores de diversos tamaños y sonidos: el profundo bombo, con modulaciones cavernosas, el zurdo, más tónico y volitivo, el redoblante, con vibraciones sonoras. Pero también se suele ver una tromba, y viene bien; y platillos que refuerzan los ritmos. Una rápida investigación aclara que Uruguay y Argentina, países con grandes murgas, se disputan el título de primer país del continente latinoamericano que recibió esta herencia netamente española. Porque en realidad las murgas provienen del país ibérico, más exactamente de Cádiz, que está muy cerca de África y sería la fuente de la cual tomaron ritmos y sonoridades. Hay que remontarse a principios del novecientos, 1906 dicen los expertos, cuando un grupo de actores del sur de España llegó a Uruguay para presentar un espectáculo en el Hotel Casino de Montevideo. No habiendo ninguna desmentida del lado argentino, hay que suponer que efectivamente fue así y que Uruguay puede ostentar el privilegio de primer país latinoamericano que albergó una murga. La función pública se realizó al aire libre para que el pueblo pudiera apreciarla. Cuando salieron a la calle, los músicos ibéricos se entregaron en cuerpo y alma a su interpretación y despertaron el entusiasmo ferviente de los espectadores. En realidad el origen de la murga se remonta mucho más atrás, a los ritos paganos en honor de las divinidades egipcias y las fiestas romanas dedicadas a Saturno, dios de la agricultura y de los cultivos. Pero aquí el tema se pierde en la niebla del tiempo y conviene regresar a la actualidad de la que partimos.
Después de la sugerencia del padre Pepe, llegó el hombre apropiado, un experimentado murguero de villa La Cárcova, Omar Catalán, que se acercó a la parroquia desde que llegó el cura, ese cura, y puso a disposición su talento. Después, una a una, como creadas milagrosamente por el lápiz de un dibujante de viñetas, fueron llegando otras figuras. El director artístico, Héctor Ávalos, el agente que manejará la agenda de la compañía, Alberto Salas, y el que suscribe, que sumará a la murga su entusiasmo y algunas buenas conexiones. Además, naturalmente, de ser el encargado de prensa durante las presentaciones de la pintoresca, ruidosa y alegre comparsa. El lápiz del imaginario dibujante sigue trabajando y llegan unos veinte chicos entre 10 y 22 años, un cuerpo de baile multicolor y bullicioso que formará el séquito de los músicos, y un lanzafuegos que con cinco litros de combustible asegura que producirá más llamas que el dragón del Señor de los Anillos. El resto viene solo: algunas modistas para coser los trajes de los murgueros, los promotores para poder comprar los instrumentos.
Finalmente, el nombre. Una competencia entre Murga Monseñor Romero y Murga Los elegantes de Don Bosco. Amplia mayoría para el segundo, y se diseña incluso el logo que muestra al santo italiano con sombrero de copa, moñito y bastón de cabaret
Por ahora, muchas pruebas y algunas presentaciones en público para ir entrando en ritmo con alguna murgata aquí y allá. Los proyectos para el futuro, en cambio, son ambiciosos. Nada más y nada menos que tocar para el Papa cuando venga a Argentina en 2017. Mientras tanto, se piensa también en las plazas de las localidades costeras de Argentina, como San Clemente y sus alrededores, donde los chicos de la murga hacen campamento en el verano con sus amigos de las villas de León Suárez.

Alver Metalli

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