Una nueva casa para una vida libre y digna llamada Santa Madre Teresa de Calcuta

HOGAR DE CRISTO
En este nuevo año que comienza, la vida del Hogar de Cristo – ámbito que contribuye a liberar de su esclavitud a personas adictas al consumo de drogas – tiene nuevos compromisos y fantásticas realidades. Terminamos el año con casa nueva, un edificio cedido en comodato por la fundación que lidera el Fiscal Juan Manuel Casolatti, que nos llena de esperanza a todos, no solo a los chicos que comienzan,comienzan este nuevo camino libres de todo abandono, teniendo un equipo de personas que están dispuestas a oír y entender y a acompañar, si no también a los servidores, a Pepe, a los pibes que salen del penal a trabajar con nosotros, a los vecinos y operadores, profesores y amigos.
El centro de primera escucha del Hogar de Cristo en el pequeño centro cívico del barrio Independencia, allí en el Santuario, permite que las madres del Hogar acompañadas por sus hijos recuperados, ahora futuros acompañantes pares de otros que inicien el camino de recuperación, puedan pasarle nuestro mensaje de que se puede vivir sin sustancias y tener una vida mejor y digna de ser vivida, a los vecinos de la zona.
Todo nos lleva a pensar que vamos caminando senderos correctos..
Ahora enfrentamos un nuevo reto, una nueva situación. Una empresa importante nos donó una casita para poder armar un verdadero hogar en el que puedan residir y planificar una nueva vida los pibes recuperados. Lindera a la capilla de la Medalla Milagrosa, tiene todos los elementos de una verdadera casa familiar. La llamaremos Santa Teresa de Calcuta. Allí convivirán no más de 10 chicos que hayan pasado por distintas etapas del Hogar. Vivirán con un adulto que haya sufrido en primera persona lo mismo que ellos y que tenga marcado en su corazón el verdadero sentido Católico del Hogar de Cristo.
Armaremos en conjunto planes de vida, estudios, cursos, escuela de oficios y alguna experiencia laboral . Algún micro emprendimiento también. Desde el Hogar pensamos que dejar el consumo es importante pero no es suficiente, también elegimos acompañar a los chicos en todos esas facetas de la vida que antes eran inexistentes para alguno de ellos, carencia que los llevaba invariablemente a evadirse con cosas no muy buenas para ellos , su familia, su barrio y la sociedad toda.
Esta casa es la primera de varias que tenemos pensadas. Tengamos fe en este proyecto barrial y comunitario para en conjunto cambian el paradigma de estos chicos y chicas que enfrentan esta nueva oportunidad con tanta alegría y esperanza de la mano del Hogar de Cristo, la Parroquia San Juan Bosco del Padre Pepe y la Iglesia Católica que lidera nuestro Papa Francisco.

Marcos Liberatore

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