Orar. Trabajar. Callar

por Federico Pinto

Osadía de soñar un mundo más justo,
Resume una obra, una vida, un futuro,
Ahora, y mañana, mirar al costado,
Rareza de un tiempo que niega al hermano;

Temprano de día comienza el trabajo,
Rezando y sudando amor por los barrios.
A pesar de lo excluido y postergado,
Buscar en la noche de los olvidados,
Alumbra y descubre un Dios de la mano.
Jamás las balas que escupen los muros,
A través del silencio, y la indiferencia,
Retrocederán conquistas de luz y sapiencia.

Cuando sus voces pretendan silenciarse,
A partir del miedo, la muerte, el dolor,
Lograrán que miles avancen con ellos,
Luchando un espejo que refleje el sol;
A ellos, que viven en tanto vivan los demás,
Reciban respeto, honor y amistad.

A los curas de las villas. A los curas de los barrios.

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