Primer día de clases

EL CENTRO DE FORMACIÓN PROFESIONAL MONSEÑOR ROMERO DE LA CARCOVA y VILLA CURITA FORMARÁ TRABAJADORES CAPACES, DIGNOS Y SOLIDARIOS

Quizás la primera pregunta que surge al tener que presentar la escuela es el por qué una escuela de oficios (centro de formación profesional) en la villa Carcova de José León Suárez. La respuesta es que creemos en que mediante nuestro compromiso con la educación transformamos la realidad para hacerla más cercana al proyecto que Dios tiene para nosotros.

Educarse, tener un oficio y conseguir un trabajo digno son derechos de todas las personas dados por la sola condición humana que está dotada de dignidad por ser creadas a imagen y semejanza de Dios.

El Centro de Formación Profesional (CFP) Monseñor Romero, tendrá al inicio tres ofertas educativas: se dictarán cursos de construcción para aprender el oficio de albañil y perfeccionarse en distintas técnicas de la actividad. También se dictarán cursos de electricidad (¿no es de metalurgia?) y de gastronomía. Poco a poco iremos integrando otros oficios que irán ampliando el Centro.

El horario de cursada será por la tarde de 17,00  a 20,30 horas en las aulas construidas en la Capilla del Milagro y con el tiempo se habilitarán aulas en las otras capillas de la parroquia.

Dado que los alumnos del CFP se capacitarán como trabajadores y trabajadoras de estos oficios, desde el inicio del funcionamiento del Centro vamos a convenir con los sindicatos atendiendo a facilitar una salida laboral y también a la formación de personas capaces  de vincularse y comprometerse con la construcción del bien común y de la comunidad organizada.

El nombre del centro rinde homenaje al obispo del Salvador asesinando el 24 de marzo de 1980 por defender sus convicciones y no callar su fe en los momentos difíciles que el pueblo vivía. Esto lo llevó a denunciar las atrocidades que se cometían.  Monseñor Romero, o como lo llamaban en su patria “San Romero de América” es un ejemplo de Iglesia y de vida cristiana.

También nos inspiramos en nuestro Patrono ya que Don Bosco se ocupó de los jóvenes más pobres y abandonados, ofreciéndoles un proyecto para sus vidas, un oficio que les permitió a muchos de ellos tener una posibilidad de vivir en un mundo que los ignoraba y los dejaba a un lado.

En Turín, supo hacer un lugar donde cada chico que llegaba se sentía en su casa. Nuestro centro quiere ser una casa capaz de recibir a todos y hacer que todos se sientan parte de la misma. No nos conformaremos con ofrecer un servicio, sino que queremos ser un lugar de pertenencia para quienes tuvieron que pasar por experiencias que no los dejaron crecer y desarrollarse como estudiantes, como profesionales, como personas.

Por eso vamos a comprometernos con cada alumno y alumna que llegue a el Centro para que pueda hacer una buena experiencia y que no tenga que desertar. Nuestros profesores son personas capaces de entenderlos y acompañarlos en la tarea de aprender cualquiera de estos oficios.

También tenemos pensado sumar talleres de periodismo, una escuela de árbitros y otras artes que irán haciendo de nuestro centro un lugar donde aprender, hacer amigos, estar contenidos y ser parte de una comunidad

Porque lo que queremos es que nuestro centro forme  “buenos cristianos y honrados ciudadanos” como decía Don Bosco y que además forme personas capaces de vivir su fe y sus convicciones en los tiempos que nos toquen vivir. Este primer día de clase es el comienzo de una experiencia educativa que quiere evangelizar educando y que quiere educar evangelizando, porque no entendemos de otra manera el compromiso de fe que tenemos en la obra educativa de la Parroquia San Juan Bosco.

(Pablo Rozen – Servicio fotografico de Marcelo Pascual)

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