LA INSIGNIA DE LA MISIÓN

Virgen​ ​de​ ​Luján

 

Ir a la capilla ​Virgen de Luján es internarse en lo profundo de ​La Cárcova​. Situada casi en los confines de la villa, cerca del canal aliviador (“​Costanera​”), fue histórica y geográficamente la primera avanzada de la misión evangelizadora diocesana que hoy es la Parroquia ​Don Bosco de ​José León Suárez​. Nos cuenta Alejandro Ledesma: “​…El padre Pepe tenía el sueño de formar una parroquia nueva, creada por gente del barrio. Que fuera una parroquia villera y que la pudiera trabajar la misma gente del barrio. No, que tuviera que v​enir ​gente de afuera. La idea de él era que estuviera en el corazón de​ ​la​ ​villa…-”

…​Luján se pensó – ​recuerda el padre Pepe – ​como el lugar de la parroquia. Oficialmente, es la sede de Don Bosco – ​continúa​– y queremos que también lo sea operativamente

Se compró una casa porque no había capillas dentro de la villa. La única existente, llamada Virgen del Rosario- ​sigue el presbítero​– estaba en calle Paso de la Patria entre 1° de Mayo y Av. Central y la habían cedido los franciscanos a la Municipalidad, para que​ ​se​ ​​ ​convirtiera​ ​en​ ​centro​ ​de​ ​salud

La primera redimida por la recién llegada Virgen de Luján, fue esa propia casa que iba a ser su santuario. Casa que había sido de prostitución y “aguantadero” de malandras, fue comprada en medio de importantes conflictos familiares entre sus ocupantes. A tal punto que el padre Pepe decidió ponerse en campaña para comprar una segunda casa a​ ​fin​ ​de​ ​evitar​ ​que​ ​una​ ​de​ ​las​ ​familias​ ​ocupantes​ ​quedara​ ​en​ ​la​ ​calle.

Apenas terminadas las formalidades, comenzó un amplio plan de obras. Delicia Galván, pionera del barrio, descubrió en el lugar un pozo de agua existente que, ahorró tiempo, trabajo y costos. Y hasta la llegada del agua corriente al barrio, proveyó el insustituible​ ​líquido​ ​a​ ​los​ ​constructores​ ​y​ ​a​ ​los​ ​primeros​ ​actores​ ​de​ ​la​ ​capilla.

No había literalmente nada de “capilla”. Tan sólo cuatro paredes. No había luz. Ni baño. Pero alguien debía quedarse a dormir, porque existía el peligro de que ocuparan el​ ​lugar.

Reporteamos a memoriosos y memoriosas del barrio para que nos cuenten quiénes cuidaban de la naciente capilla. En un recuerdo que no respeta el orden de llegada de cada​ ​uno,​ ​recogimos​ ​varios​ ​nombres:

“…​aquí vivió “El Duende” – apuntan. ​Querido y simpático personaje del barrio fallecido prematuramente. Alguien pintó su imagen desgarbada y bonachona en el patio de la

capilla. Y una breve y sentida poesía, explica a los visitantes que El Duende aún vive en la​ ​memoria​ ​de​ ​los​ ​que​ ​lo​ ​conocieron.

En apretada síntesis, recordemos a otros moradores del lugar: Julio César, seminarista, hoy cercano a la ordenación sacerdotal. Marcos, ex-sacerdote cordobés. Chicos del "Hogar de Cristo". El "Tano" David, joven italiano que vino a nuestras tierras por una experiencia​ ​pastoral.​ ​Luis​ ​Rodas,​ ​​ ​catequista​ ​de​ ​la​ ​primera​ ​hora.​ ​Alejandro​ ​"el​ ​taxista".. ¡Perdón;​ ​nos​ ​olvidamos​ ​de​ ​algunos,​ ​seguramente!

A poco de su arribo a las villas de José León Suárez , padre Pepe Di Paola decide actuar sobre una realidad espiritual que venía observando desde mucho tiempo antes: la devoción popular hacia el "Gauchito Gil". Ya hemos escrito en estas páginas sobre este querido correntino. La audaz propuesta era incluir, también a Antonio Gil en esa sabia tradición del pueblo fiel católico de llevar a los templos imágenes, esculturas, cuadros, que nos ayudan aprender del ejemplo de muchos hermanos y hermanas que siguieron a Jesús heroicamente. Son como llevar entre nuestras cosas la foto de un hijo, o un padre​ ​y​ ​así​ ​los​ ​tenemos​ ​siempre​ ​guiándonos.​ ​Y​ ​eso,​ ​faltaba​ ​en​ ​la​ ​nueva​ ​capilla.

El grupo de hombres, una de las columnas de Don Bosco partió, presidido por el padre Pepe, rumbo a Corrientes. Fue una de las primeras salidas comunitarias. Volvieron con la "Cruz Gil", donada por el obispo de Corrientes. Y con una imagen de la Virgen de Luján, que pasaron a buscar, a la vuelta, al mismísimo santuario de la patrona del pueblo argentino. Y como repitiendo su milagro de Fe, la Virgen se enamoró del barrio de​ ​"La​ ​Cárcova".

Llegó la inauguración. ​"….esa fue la inauguración oficial, con el nombre de la parroquia…", apunta Alejandro. Fue una fiesta grande, con casamiento y todo. Hubo una lucha contra la lluvia… ¡ y ganó la fiesta, el espíritu del pueblo ! Vino el obispo Mons. Rodríguez Melgarejo. Vinieron visitantes ilustres. De la política, Gabriela Michetti, Julián Domínguez. Del deporte, Rodolfo D´Onofrio. Un exquisito locro hecho por gente de la parroquia rubricó la ceremonia. Fue el 9 de Julio de 2014. Fecha inolvidable.

Hoy, la capilla de Luján crece. Emilio Romero, actual coordinador del lugar hace un "racconto". "… Se comenzó con apoyo escolar (la hna. Claudia; luego, Macarena). Al inicial almuerzo de los abuelos (cocinera, Blanca), se sumó la cena para los

pibes."​Luján es el lugar de los niños. Más de 100, -calcula-. En un día típico- continúa-la actividad comienza a las 10 con el centro de abuelos, hasta las 14. A las 15, comienza el centro educativo para chicos de 6 a 12 años. Apoyo escolar y psicopedagogas. Luego el comedor de niños de 6 a 14 años (cocina Bernarda con Roxana), de 19 a 20:30. Otras actividades, brindadas en diferentes días y horas son: Expedicionarios, con Diego Nóbili, Hogar de Cristo (centro de escucha), Grupo de jóvenes, Catequesis, Juveniles grupo DAIA (Silvia, Gayo) Pre-juveniles. El flamante Encuentro​ ​Carismático.​ ​Y​ ​por​ ​supuesto,​ ​la​ ​misa…"

No hay mayor homenaje a Jesús y a la Virgen, su madre, que trabajar por mejorar la vida de sus predilectos, los pobres. Y esa intención es la guía de toda actividad futura de la capilla virgen de Luján.

José​ ​Miguel​ ​Altube

 

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