UN PEDAZO DE PARAGUAY EN JOSÉ LEÓN SUÁREZ

Virgen de los Milagros de Caacupé

Yendo por la Av. Juan Manuel de Rosas, en José León Suárez, si al llegar a la altura de la calle Combet doblamos por esta, llegamos al lateral de la villa hasta donde se “encuentra” con el zanjón León Suarez Norte, donde está la “canchita” de Carcova. Ahí la grey católica de la villa levantó una Capilla en honor a la Virgen de los Milagros de Caacupé, adorada por muchos paraguayos, argentinos y de otras nacionalidades que a lo largo de más de veinte años, con esfuerzo y sacrificio, han convertido a ese lugar en unas barriadas y que con la llegada del Padre Pepe han comenzado, todos juntos, a construir Comunidad. Miembros de su feligresía nos atienden amistosamente y responden nuestras preguntas.

¿Cómo empezó esta historia?

-En un principio el Padre Pepe invitó y vinieron paraguayos y argentinos de la villa 21 de Barracas, donde él había sido párroco. Ellos trajeron una imagen de la Virgen de Caacupé y todos juntos hicimos una procesión por el barrio, con el padre Pepe a la cabeza. Nos dejaron esa imagen hasta que consiguiéramos una que nos perteneciera. El padre nos propuso entonces que le hiciéramos un lugar en el barrio y así fue que empezamos a trabajar, ya que nosotros la queremos mucho a nuestra virgencita; es muy lindo trabajar así, en comunidad. En marzo de 2014 comenzamos con las primeras misas en casas particulares, los días miércoles a las 18 horas. Y algunos comenzaron a pedir la imagen para rezar en las casas. Entonces, el Padre consiguió otra imagen más, que estaba en el barrio y así se fue haciendo habitual juntarse en las casas para adoración de la Virgen de los Milagros de Caacupé que nos fue uniendo a las distintas familias del barrio: ¡hasta ese tiempo no nos hablábamos, no nos tratábamos!

Y la imagen visitante de la virgencita, casa por casa, los fue uniendo; el Padre Pepe los fue guiando para conformar todos juntos: paraguayos, argentinos otras nacionalidades; sin discriminar, sin excluir, una gran familia ¿fue así?

-En eso estamos. Antes el barrio no era tranquilo, digamos. Después, desde la comunidad paraguaya de la Villa 21 de Barracas nos donaron la imagen de la Virgen de Caacupé construida artesanalmente por uno de sus miembros, que preside aquí nuestra Capilla: la construyeron los hombres de nuestra comunidad con sus propias manos también. El Padre Pepe consiguió la primera donación dineraria para comprar materiales de construcción…

… que si no me equivoco fue una donación del periodista de Clarín, Sergio Rubín, de un porcentaje de la recaudación por la venta del libro "El Jesuita", que se editó nuevamente en 2013 (después de la elección de Bergoglio a Papa) con el título “El Papa Francisco, Conversaciones con Jorge Bergoglio”…

– Sí, es así. Por eso nuestro primer Salón de la Capilla lleva el nombre "Salón Papa Francisco". Para un Domingo de Ramos nos dejaron esta, nuestra imagen; entonces, conseguimos este terreno, que era baldío, gracias al Padre. Y se dio la idea de tener nuestra Capilla.

 

¿Qué actividades desarrollan aquí?

– Actualmente las actividades que se desarrollan son Catequesis, Grupo Pre-Juveniles, que lo anima el Grupo GAIA, Misa los domingos a las 9:30 horas con partes en guaraní: la gente se emociona mucho y les gusta a mucha gente, incluso quienes no tienen ascendencia paraguaya que manda a sus chicos a practicar danzas y costumbres tradicionales del Paraguay. Tenemos la cocina, damos merienda; las mujeres traen tortas y demás, uno de los hombres hace juegos con lo que los chicos están muy contentos. El Grupo de Hombres colocó el piso de cerámica, el Grupo de Mujeres colabora y están listas para salir en Misión por el barrio. Los domingos primero rezamos el Santo Rosario y luego el padre Pepe da la Santa Misa. El 8 de Diciembre del año pasado, para el día de la Virgen, el padre Pepe inauguró la Capilla o la pre-inauguró como dice él. Este año se sumó la advocación a San Juan y lo homenajearon con una gran fiesta. Además esta imagen de la Virgen participó de los homenajes que hizo la comunidad de la Villa 21 de Barracas al cumplir los 20 años de su llegada allí, también con el Padre Pepe y para el  próximo 8 diciembre, en su día, estamos preparando la ¡GRAN-INAUGURACIÓN-GRAN!

¿Cuáles son los planes para el futuro?

– La idea es seguir el año que viene, empezar con Expedicionarios de Don Bosco, un apoyo escolar, avanzar con la catequesis, el grupo pre-juvenil y Misa los domingos. Con la intención y la vocación que se sume mucha gente: chicos y adultos para todos juntos, con esfuerzo aportar en actitud solidaria y compartir. Muchos paraguayos del barrio somos muy católicos pero teníamos algo apagado el fuego de nuestra fe y la práctica de nuestras devociones como lo hacíamos en Paraguay. Ahora, gracias al Padre Pepe, ese fuego se encendió nuevamente y tenemos muchas ganas de trabajar y levantar esta iglesia para nuestra Virgen de Caacupé. Tenemos planeado construir dos salones más y una casa misionera, a pulmón. Vivimos así una experiencia que nos conecta con nuestra historia, allá en nuestra tierra.

Alberto Salas

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