UN SUEÑO QUE SE CUMPLE

NUEVA REDACCIÓN

Sagrado Corazón de Jesús

Esta Capilla nació el mismo 2013 – primer año de nuestra Parroquia San Juan Bosco- como respuesta a la necesidad de estar presentes también en uno de los extremos del barrio: la “Canchita CIMET”. Es uno de los pocos espacios amplios y verdes (aunque muchas veces tiene focos de basura acumulada) donde los vecinos del barrio juegan a la pelota y organizan eventos. Así fue que se compró una vivienda precaria para comenzar a adaptarla como la “nueva capilla”: El Sagrado Corazón, la única de todo el entramado parroquial que lleva en su nombre a Jesús mismo, centro de toda nuestra vida espiritual y comunitaria.

Y ahí nomás comenzaron a organizarse las distintas propuestas, invitando a los vecinos de esa zona a participar: grupo expedicionarios, catequesis, un nuevo Centro Educativo y el primer comedor infantil. De lunes a viernes, tempranito, Sebastiana, Rosa y Victoria acompañadas por Silvia (“la Tana”) comienzan a preparar ricos y suculentos platos para que al mediodía decenas de chicos de 6 a 14 años se acerquen a compartir el almuerzo y nociones de hábitos saludables, pero sobre todo a estar en un ambiente cálido y agradable. Así fue que un periódico local llegó a entrevistarlas y las llamó “los ángeles de Pepe”. Más allá de las risas que esto ocasionó, no deja de hacernos pensar que en la Parroquia todos pueden encontrar un lugar donde servir a los demás y encontrar esa sal de la vida que nos hace mejores, plenos y alegres.

La vida del “Sagrado” fue rápidamente enriqueciéndose y así se convirtió también en centro de reunión, “canchita” y lugar de entrenamiento de nuestro Centro Deportivo San Juan Bosco, conducido por Dracu y Paola, un matrimonio del barrio que dedican largas horas a los chicos, a acompañarlos y entrenarlos. Es de considerar la situación de Dracu, que pese a su delicado estado de salud (se moviliza en silla de ruedas por una paraplejia) se esfuerza por encabezar toda la iniciativa, siendo un ejemplo de superación para los jóvenes del barrio que en él ven cómo se puede aspirar a un camino distinto al de la violencia y la marginalidad.  El Centro Deportivo actualmente convoca a más de 150 niños y adolescentes para la práctica del futbol con un notable éxito deportivo en ligas locales, particularmente en la Liga del Potrero. En la primera versión de 2016 de este torneo organizado por Boca Juniors, nuestros chicos disputaron la final en la mismísima Bombonera, y en la 2da edición, compitiendo con equipos de otras parroquias y clubes de villas y barrios populares de Capital y el Conurbano, dos de nuestros equipos (Juveniles e infantiles) se hallan actualmente punteros e invictos. Más allá de los éxitos deportivos, nuestros equipos se destacan por sus valores y buen comportamiento, demostrando que el deporte puede y debe ser una excelente herramienta de superación individual y colectiva.

Tanto entusiasmo y crecimiento permitió que soñáramos con una Capilla más grande, con mejores instalaciones, donde poder realizar distintas actividades. Muchas voluntades se sumaron para colaborar, incluyendo un grupo de amigos de Italia que constituyó la “Asociación Pro Curas Villeros”, en la creación y el desarrollo de un Centro deportivo en el Sagrado Corazón

Pero quien llevó a cabo la verdadera transformación del lugar fue un grupo de amigos de la Diócesis de San Isidro, quienes promovieron una iniciativa para recaudar fondos y lograron concretar la construcción que hoy pueden disfrutar los chicos, con comedor, aulas, casa de misioneras y sede del Centro deportivo San Juan Bosco. El grupo de 44 amigos que aman jugar a tenis, fundado por Fermin Castro Madero, puso a punto la idea de una cena. «Hace un año nos reunimos en el Hipódromo de San Isidro con el propósito de crear, entre todos, un espacio para los niños del Barrio La Cárcova, en la Capilla Sagrado Corazón» cuenta uno de sus promotores, Enrique Bayá Casal. Bayá Casal con Rodrigo Posse Molina, Guillermo Macera y Pepo Palomeque entre otros, acompañó de cerca el crecimiento de la obra y pudo anunciar a todos los que habían colaborado, cada uno a su manera: “Hoy, 12 meses después, y gracias a su generosidad, tenemos el orgullo de contarles que la misma ya abrió sus puertas. Incluyendo una oportunidad de trabajo para los vecinos, logramos levantar las paredes que contiene a más de 200 chicos del barrio. Y a pesar de que seguimos trabajando para abrir nuevas áreas dentro de la Parroquia, hoy los niños ya reciben apoyo espiritual y educativo, y una buena alimentación, ofreciendo dos comidas diarias, una enseñanza inclusiva y mucha alegría a través de juegos y entretenimiento. Gracias a la colaboración de todos, pudimos cumplir el sueño de la Parroquia Sagrado Corazón y podemos ofrecer a los chicos un lugar donde se los recibe con una sonrisa y con los brazos abiertos. Un espacio donde crecen desde un lugar diferente”.

Juan Meroni

Las fotografías que ilustran este artículo muestran diversos momentos en el progreso de los trabajos del Sagrado Corazón, las actividades que allí se desarrollan y algunos de los protagonistas-

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