El violinista de América

San Francisco Solano

[Festejamos el 26 de Agosto]

El hermano franciscano Francisco Solano fue llevado a la Casa del Padre el 14 de julio de 1610 desde Lima, adonde había llegado desde su España natal en 1589 para dedicar sus siguientes 20 años en este mundo a realizar una extraordinaria misión evangélica que lo llevó a los altares e hizo que fuera llamado “taumaturgo de América” por las maravillas de la obra pastoral que realizó en estas tierras.

Unos 400 años después de su partida de este mundo, el nombre de San Francisco Solano fue dado a una capilla que se alzó en la calle Palacios a metros de su cruce con la calle Santa Brígida en Villa Curita, diminutivo que es una cariñosa referencia a los padres franciscanos que tanto hicieron para ayudar a los vecinos de ese barrio humilde de José León Suárez, en el partido de San Martín (Provincia de Buenos Aires).

Aunque en sus larguísimos peregrinajes a pie y acompañado apenas por su violín San Francisco Solano no llegó a conocer en persona estos parajes bonaerenses y pasaron ya tantos años del final de su pródiga vida terrena, aún cumple aquí su obra evangelizadora merced a la inspiración de sus hermanos vinculados a la Orden creada por su tocayo, San Francisco de Asís, de la parroquia Inmaculada Concepción de los Frailes Conventuales Menores, quienes fueron los iniciales promotores de la capilla que lleva su nombre, primero a través del laico franciscano Vicente Catalano y luego de la Fraternidad Juan XXIII de la Juventud Franciscana.

Fue en 1994 cuando el entonces obispo de San Martín, monseñor Antonio Villalba hizo entronizar la imagen de San Francisco Solano, que ya era la advocación asignada desde hacía un tiempo. Aún antes que terminara la construcción que dirigieron primero fray Gentile y después fray Alfredo y contó con el aporte esforzado y entusiasta de muchos feligreses de la comunidad, en esa capilla Francisco Solano de Villa Curita se celebraba la Eucaristía y se impartían todos los Sacramentos.

Hubo cursos de catequesis de hasta 60 chicos, muchos matrimonios que guiaban la catequesis familiar, grupos de rezo del Rosario, de Cáritas, de Mujeres, etc. Por lo demás, una vez que la capilla fue tomando forma, comenzaron a funcionar allí dispositivos comunitarios como el Centro de Salud con dispensa de medicamentos; Taller de Costura solidario; complemento Nutricional, Cancha de Futbol; etc.

Emulando a San Francisco Solano esta comunidad barrial se caracteriza por su gran alegría que la ayuda a afrontar dificultades y carencias con voluntad y esperanza y expresión de ello es la fiesta con la que todos los años se celebra aquí el 13 de julio a la Rosa Mística y el 14 a San Francisco Solano, festividad cuyos preparativos comienzan desde bien tempranito, a las 4 de la mañana, con gran cantidad de invitados.

En febrero de 2013 el obispo de San Martín creó la “Misión Diocesana de Villas de José León Suarez” coordinada por el Padre Pepe Di Paola, a la que se integró la capilla San Francisco Solano con su comunidad.

El impulso dado por el padre Pepe y la llegada de las hermanas de la congregación Santa Marta que ayudaron a consolidar el espíritu de la comunidad , contribuyeron a que la capilla San Francisco Solano renazca, se renueve y haga que llegue a la comunidad del territorio de esta porción de América en el que se asienta esa capilla aquel espíritu maravilloso que animó a la prédica evangelizadora de su santo patrono quien hace unos 400 años posibilitó tantos pudieran conocer y seguir a Jesús y que entonces y ahora se pueda decir lo que él dijo al sentirse llamado al Cielo, aquél 14 de julio de 1610: "Que Dios Sea glorificado".

Alberto Salas

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