“El deporte es un elemento fundamental de la convivencia y la solidaridad”

UBALDO MATILDO FILLOL ,

Sus inicios en Monte. Los clubes por los que pasó y en los que dejó huella: Quilmes, Racing, River, Argentinos Juniors, Flamengo, Atlético Madrid y Vélez. Los aprietes que recibió en tiempos de la dictadura militar. La Copa del Mundo de 1978 y el fracaso del Mundial 1982. Su rivalidad con Hugo Gatti, su brillante trayectoria como entrenador de arqueros, un arquerazo pero mucho más que eso un gran ser humano. El que para muchos es el mejor arquero argentino de todos los tiempos habla del Club San Juan Bosco

 Siempre tuve ganas de conocer al padre Pepe porque leía sobre su obra, su trabajo en las villas y que también era y es la continuidad de la obra del Padre Mujica. Lo veía muchas veces por televisión hasta que un día…bueno yo tengo una gran amistad con Fernando “el Pato” Galmarini y él me dijo: “vamos un día a visitarlo, vos que sos creyente, católico, apostólico y romano ¿no querés conocer al padre Pepe?, vamos a su capilla…”. Imagínate la alegría que sentí, me pareció que Fernando (por Galmarini) ya sabía de mis ganas de conocer al padre Pepe, aunque yo nunca se lo había comentado. Cuando se dio esa posibilidad, fui hasta José León Suarez a una misa que hace el Padrecito todos los domingos al mediodía, y no solo conocí al padre Pepe humano, sino que sorpresivamente encontré al padre Pepe deportivo, la visión que tiene él de trabajar en la villa aplicando el deporte como método de vida. Así me enteré que tiene fútbol masculino y femenino, básquetbol, tenis, hándbol, hockey, vóley; es una cantidad enorme de deportes.

Bueno yo ya soy un hombre grande y sé lo que el deporte significa en la convivencia, en la solidaridad, en la unión de los grupos, enseñando a través del deporte que se tiene que jugar y vivir en equipo.

Te digo que fue un conocimiento mutuo. Le conté mis experiencias, lo importante que fue la religión en mi vida deportiva, y que cuando tuve que sobreponerme a un montón de cosas que me pasaron al inicio de mi carrera deportiva, que me pasaron en mi infancia, en mi adolescencia, siempre me aferré al espíritu deportivo y a los valores que me dieron, que me transmitieron mis padres. Tuvimos un hermoso dialogo.

Yo quedé encantado, aunque no es de ahora sino desde hace muchos años, pero ahora más que nunca. Conozco al padre Pepe, conozco su obra y también me reencontré con un gran amigo como Víctor Lupo, una persona con muchísima experiencia y mucha bondad que ha tenido puestos de importancia a nivel nacional y que lo acompaña al padre en la faz deportiva. Al conocer todo este trabajo que están llevando adelante pienso que debería ser una materia primordial, que no lo haga solo el padre Pepe sino que se haga en todas las villas, en todas las provincias, en todo el país.

Este mensaje del deporte para unir a las familias se tiene que vivir en todo el país. Yo me acuerdo siendo muy pequeño de los Juegos Evita. A medida que fui creciendo fui conociendo el método de los juegos Evita, que servían para hacer deporte y al mismo tiempo para vacunar a los chicos, para hacerles la documentación, para poder llegar también a sus padres, para tener una ficha, un ADN de cada chico, para alimentarlo, para saber a través de ese estudio que se le hacía personalmente cómo era su alimentación, su vida, cómo eran sus padres, en qué medios se movían, cuáles eran sus necesidades. Eso fueron los Juegos Evita que tanto bien le hicieron a nuestra juventud, y bueno, hay que apuntalar eso, eso se tiene que enriquecer, se nos tiene que hacer carne a cada uno de nosotros para que se vuelva a hacer.

El padre Pepe ha dado un puntapié tremendo para inculcar todo eso y llevarlo a la villa. Por mi parte me comprometí para hacer clínicas en su parroquia, en la villa de José León Suárez, y ojalá que se haga realidad todo eso.