LA VIDA CON PASIÓN

El deporte, en su significado más amplio de actividad agonística que abraza las más variadas disciplinas, tiene el poder de concentrar las pasiones del mundo, las de la vida individual y las de la vida colectiva, y precisamente esta peculiaridad lo convierte en la más educativa de las actividades humanas. Lo destaca bien, con algo de humor, el escritor Eduardo Sacheri cuando escribe: “Hay quienes sostienen que el fútbol no tiene nada que ver con la vida del hombre, con sus cosas más esenciales. Desconozco cuánto sabe esa gente de la vida. Pero de algo estoy seguro: no saben nada de fútbol”

En efecto, es propio de la madurez humana gobernar y encauzar las pasiones del alma en un camino de construcción individual y colectiva, el camino de la vida.

En las villas de León Suárez están profundamente convencidos no solo del rescate humano que permite el deporte sino también de su valor formativo, e invierten en él muchas energías.Para decirlo con otra expresión muy usada por quienes frecuentan los lugares donde se practica el deporte, este es “una escuela de vida que educa para la vida”. Y es muy comprensible que le dediquen energías, recursos, trabajo, atención y proyectos. Todas las cosas que en este número de Villas se pueden ver desplegadas a lo largo y a lo ancho. Desde el fútbol, masculino y femenino, que se juega por todas partes en las cuatro villas que forman la parroquia San Juan Bosco, hasta el básquet, cricket, volley, judo, hockey y atletismo.

Las dos páginas centrales de este número, la 8 y 9, diseñadas por Javier Peloni, muestran visualmente las actividades que se realizan en el Club Deportivo Don Bosco, creado hace apenas un año atrás.

Resulta también significativo el apoyo de una docena de estrellas del deporte que durante estos meses visitaron al padre Pepe y cuyas palabras de valoración y de aliento se pueden encontrar en estas páginas.

Las fotos que documentan las actividades deportivas en este número de Villas son de Marcelo Pascual y Javier Peloni.

Los artículos llevan la firma de quienes los escribieron, Marina Méndez, Andrea Bonzo, Heriberto Deibe, Juan Manuel Gauna, María Eva Egea, y fueron revisados por Hilda Luppi, mientras el diseño de la revista es de Florencia Thompsen y su estudio gráfico. Un especial agradecimiento a la imprenta Arcángel Maggio que se hizo cargo de imprimir los 3.000 ejemplares de este numero, y también para Inés Giménez Pecci, quien ha traducido un texto del italiano.