Un lugar de encuentro para cambiar el mundo

Club deportivo San Juan Bosco

Victor Lupo nació en San Miguel de Tucumán. Jugador de básquet, entrenador y dirigente deportivo. En 1980 fundó la revista Mundo Amateur, hoy página web (www.elmundoamateur.com.ar ). Subsecretario de Deportes de la Nación entre 1990 y 1992. Director general de Deportes de la Ciudad de Buenos Aires (1995-1996) y (2006-2007). Dirigente del Movimiento Social del Deporte (MSD); Vicepresidente del Club San Juan Bosco en Villa La Cárcova (José L. Suárez) e integra la Comisión de Adicciones de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) coordinada por el Padre José María “Pepe” Di Paola.

Autor de los libros “Historia Política del Deporte Argentino” (1610-2002), Ed. Corregidor (2004). – “100 Ídolos Porteños” junto a Horacio del Prado, Ed. Corregidor (2009). – “100 Ídolos Tucumanos”, Ed. Corregidor (2012). – “Francisco: La alegría que brota del Pueblo” con el Padre Carlos Scannone, Padre Carlos Galli, Padre Pepe Di Paola, Guzmán Carriquiry, Jorge Benedetti, Dr. Carlos Ferre y Gustavo Escobar, Ed. Santa María (2015). – “Francisco habla de Política” con Jorge Benedetti y el Dr. Carlos Ferre, Ed. Fabro (2016). – “El Deporte en la Cultura del Encuentro”, Ed. Fabro (2017).

¿Con un club deportivo se puede luchar contra la marginalidad, la exclusión y la injusticia en una sociedad como la argentina?

Si. Porque un Club es un lugar de encuentro de los vecinos que viven en un mismo barrio. Y los flagelos sobre los que me preguntás, en esta sociedad sólo se pueden superar en comunidad, nunca individualmente. Eso es lo que el Papa Francisco llama “la Cultura del Encuentro”.

 

Entiendo que te reconocés en Nelson Mandela cuando afirma que “la educación es el arma más poderosa que se puede usar para cambiar el mundo”.

También con los griegos que sostenían que “el deporte es una escuela de vida” y con el Papa Francisco que nos dice “no concibo la educación sin el deporte”.

¿Qué alcance educativo tiene un club que se concibe de esa forma?

Se habla de que el Deporte educa a través de la práctica. El deporte, como casi ninguna otra actividad humana, está colmado de valores intangibles a los cuales introduce a niños y jóvenes: respeto, cooperación, relación social, amistad, competitividad, trabajo en equipo, participación de todos, expresión de sentimientos, convivencia, lucha por la igualdad, responsabilidad social, justicia, preocupación por los demás y compañerismo, son algunos de ellos. O sea que construye comunidad. Pero todo eso se consigue si los jóvenes tienen un educador que sepa inculcarlo. Es lo que hoy en el mundo se conoce como “educación no formal”.

Un personaje que te resulta familiar, don Bosco, decía que “la educación es cosa del corazón”, y un escritor italiano, Pier Paolo Pasolini, agregaba que “solo aquellos que saben lo que significa amar pueden educar”. ¿Vos también pensás lo mismo?

Por supuesto. Educar es el más maravilloso acto de amor por el otro.

Cuando se habla del deporte como “escuela de vida”, ¿qué se entiende? ¿Qué hay detrás de esta expresión que puede parecer un eslogan?

Los clubes sociales, culturales y deportivos, fueron creados como espacios de reunión (cultura del encuentro) para sustentar la práctica del deporte formativo, pero también para las expresiones artísticas y educativas. La mayoría de ellos tienen (o tenían) escenarios para obras de teatro y bibliotecas.

Además, estas organizaciones creadas y conducidas por la libre voluntad de la gente, autónomas e independientes del Estado, unieron sus esfuerzos para disfrutar de la práctica del deporte y su desarrollo comunitario.

“Por su constitución estas organizaciones fomentan u otorgan un grado de pertenencia que aferra a sus participantes a un lugar determinado, otorgando un valor cultural muy importante, su identidad, con el que se construye el sentido de Nación”. Esta es la identidad cultural a la que se refiere el Papa Francisco con respecto a su club San Lorenzo de Almagro.

Por todo lo que te acabo de decir hablamos del deporte como escuela de vida. Expresión que ya usaban los griegos en la antigüedad.

¿Cómo describirías la característica distintiva club deportivo San Juan Bosco que dirigís, lo que lo hace diferente de otro tipo de clubes deportivos?

Además de las virtudes naturales de cualquier club, el nuestro sigue la tradición de los fundados por la Iglesia, especialmente los salesianos. Acá los niños y adolescentes redescubren lo valiosos que son y recuperan la propia autoestima, siempre acompañados de la mirada de Jesús por medio de la Iglesia presente en su vida cotidiana. Se les enseñar a rezar con la oración del club antes de cada actividad. También cantando la canción del Club escrita por la hermana Patricia. Y poco a poco el club va siendo un lugar de referencia para las familias y el barrio. Además, acá seguimos la bandera de las “tres C” (Colegio, Club y Capilla) de la que habla el padre Pepe.

Por Alver Metalli